Cómo cuidar tu trabajo durante la crisis

 


Para saber cómo cuidar tu trabajo durante la crisis es necesario en primer lugar, conocer características que hacen a un empleo saludable y deseable de ser conservado y cómo influyen en el comportamiento. Uno de los aspectos que hacen que un empleo mantenga la atención e interés del trabajador, es que le proponga desafíos con relativa frecuencia, lo que le permite manejarse con creatividad y cierta libertad, mientras busca mejorar o solucionar diferentes situaciones.

Una relación óptima con el trabajo, depende en gran medida de la evaluación subjetiva de las posibilidades para la acción y el despliegue de las propias capacidades. Esto significa, que puedes abordar la situación como una oportunidad para poner a prueba tu creatividad viendo cómo haces las tareas más atrayentes. Quizás compitiendo contigo mismo encontrando formas de hacer una determinada tarea más rápido o mejor experimentando distintas cosas, de modo de transformarla casi en un juego. El hecho de que las personas estén a gusto en sus puestos, repercute en la productividad de la empresa.

Otro aspecto importante es tener cierta retroalimentación sobre lo que se hace, de modo de conocer si las cosas están saliendo bien o no y por qué. Hazle saber a quienes tienen un cargo superior al tuyo, mediante hechos y palabras, lo importantes que son para ti todos estos puntos y cómo los llevas a la práctica. Más aún si tienes empleados a tu cargo, ya que el fin último de una empresa es satisfacerlas necesidades de sus clientes, y eso depende en gran medida del desempeño de sus trabajadores. Para todo esto, es conveniente que los roles y tareas estén bien delimitados, procura que tus obligaciones estén claramente definidas especialmente ante tu jefe.

Soy feliz en el trabajo
¿Estoy bien en mi trabajo?

Es especialmente importante atender a todo lo anterior durante la época de crisis, ya que es ahí cuando la competencia se acentúa siendo necesario apuntar más a la excelencia. Aquí es especialmente oportuno que actualices y profundices tus conocimientos, puesto que te permitirá aportar ideas frescas y convenientes en un contexto cambiante, demostrando tu compromiso con la empresa y sus metas. Son justamente las personas y empresas que se especializan, quienes pueden colocarse en una posición privilegiada luego de la crisis, así como lograr mayor competitividad incluso a corto plazo. También es importante que tu jefe note tu interés por que el cliente perciba que se mantiene la calidad de los productos o servicios y la ganancia que ello le significa. En muchos casos, más allá de que se intente automatizar procesos, bajar la calidad perjudica la relación con el cliente.

Todos estos principios también se aplican si eres un trabajador independiente. Bajar los precios no es la opción más recomendable. Si por ejemplo, un producto o servicio que vendes usualmente a 100 euros en tiempo de crisis lo rebajas a 50, luego van a querer pagarte 25. En todo caso y según la especificidad de lo que hagas, considerando que habrá clientes que deseen ahorrar, prepara propuestas atractivas de acuerdo a distintas necesidades y perfiles de los mismos. Por ejemplo, haz también alguna versión más simple de un producto o servicio, u ofrece paquetes de cosas que no te sea difícil volver a realizar quizás con algunas diferencias. Este punto es útil tanto para quienes trabajan de forma autónoma como en una empresa.

Redoblar esfuerzos apostando a la especialización y el compromiso con tu trabajo, hacer que tu jefe lo note manteniendo una comunicación fluida y eficiente con el mismo así como con tus compañeros o personal a cargo, son claves para saber cómo cuidar tu trabajo durante la crisis.