Una imagen en la entrevista, vale más que mil palabras

Tu imagen, en la entrevista,  Vale más que mil palabras

Verdad más grande pocas veces se ha dicho. ¿Te ha pasado en ocasiones que después de una conversación con alguien, sientes que por alguna razón no le crees lo que te ha contado? Probablemente es que tu cerebro ha visto más de lo que conscientemente has percibido y está intentando protegerte de ti mismo, tu imagen en la entrevista vale más que mil palabras

 


La comunicación humana es algo muy complejo, podría sorprenderte saber que más allá de las palabras e incluso del tono de la voz, el 80% de los mensajes que percibimos son recibidos de manera visual, y por lo tanto aunque alguien te asegure que todo estará bien si te lo dice sacudiendo la cabeza de derecha a izquierda, seguirás sintiéndote intranquilo a pesar de querer creer en sus palabras.

Los entrevistadores son expertos entrenados en observar ambos idiomas (el verbal y el corporal) y por lo tanto debes estar muy consciente de ti mismo. Y quién sabe, tal vez reconocer tus propias actitudes pueda ayudarte a comunicar mejor tus ideas, no solo en el ámbito laboral sino también en tu vida privada.

Tu Imagen en la entrevista

tu Imagen en la entrevista


Un entrevistador interpreta el lenguaje verbal como el idioma del razonamiento, lo cual hace mucho sentido, porque seguramente habrás pensado en las respuestas que debes dar cuando te pregunten ciertas cosas que pueden resultar bastante estándares en una entrevista. Incluso para ese tipo de preguntas, el entrevistador ya está mentalizado que recibirá cierto tipo de respuestas que pueden considerarse ‘adecuadas’ dadas las circunstancias, y es por eso que lo que realmente le dirá quién eres y por qué debe considerarte a ti sobre otras personas para el puesto, radica no en lo que dices, sino en cómo lo dices: en el idioma corporal, que resulta ser el idioma del subconsciente.

Desconfianza, impaciencia, desesperación, enojo, molestia, incomodidad, distracción, ignorancia, temor… es posible detectar todos estos rasgos o sentimientos con solo observar en el lenguaje corporal de las personas. Solo hay que poner atención. El lenguaje verbal se escucha, y si tu entrevista de trabajo es por teléfono, será el único que necesites dominar; el lenguaje corporal se ve,  por ser presencial  te recomendamos que hagas tu tarea, para mejorar tu imagen en la entrevista de trabajo, que te observes a ti mismo y que observes a los demás para que de alguna manera te ‘entrenes’ para detectar todos esos detalles que hablan tanto sobre la comunicación humana.

Parecería que 87% de las decisiones son instintivas y no lógicas,  pero puede ser que lo que parece carente de lógica esté respaldado por este tipo de ‘alertas’ que no se detectan fácilmente, a menos que se ponga mucha atención.

Si te muestras auténtico y sin miedos, de manera que tu idioma corporal esté en sintonía con tu lenguaje verbal y que demuestre que en serio están hablando de lo mismo, los empleadores te verán como eres y podrás fluir de un modo real en tus entrevistas.

Transmítele con tu imagen en la entrevista al entrevistador lo que quiere ver: una persona congruente, auténtica y segura de sí misma.