Todos ‘mentimos’ cuando vamos a una entrevista de trabajo

Los Micro Gestos y su importancia en las Entrevistas de Trabajo


Si alguna vez llegaron a ver la serie televisiva “Lie To Me”, estelarizada por Tim Roth, y pensaron que lo que su personaje (el Dr. Lightman) hacía era bastante exagerado, puede que estén en lo correcto: que un experto en lenguaje corporal pueda determinar de manera tan contundente e innegable que sabe cuando una persona dice la verdad o una mentira se antoja bastante complicado, porque hay muchos más elementos involucrados en el proceso de mentir (reacciones físicas que no se pueden controlar como la presión sanguínea, tan solo por mencionar una).

Todos ‘mentimos’ cuando vamos a una entrevista de trabajo, incluido el entrevistador


Y si bien este artículo no pretende darle consejos a nadie para que aprenda (o mejore) sus habilidades para mentir efectivamente, lo que sí pretende es hacer notar cómo hay muchas personas que, una vez que son conscientes de sus “gestos delatores” pueden aprender a controlarlos o a aminorarlos para que todo lo que dicen sea más convincente o creíble.

Lenguaje corporal

El lenguaje corporal y su importancia en una primer entrevista de trabajo

De alguna manera, todos ‘mentimos’ cuando vamos a una entrevista de trabajo, y esto no significa que nos presentaremos con un curriculum vitae que incluya empleos que no hemos tenido o que describa habilidades con las que no contamos, ya que eso muy fácilmente puede salir mal y significar no solo un despido, sino también un daño a nuestra reputación que puede resultar irreparable.

Lo que significa que todos ‘mentimos’ cuando vamos a una entrevista de trabajo, es que todos pretendemos dar esa imagen de confianza, tranquilidad y seguridad que, muchas veces, tanto trabajo nos cuesta, porque seguramente en el fondo nos sentimos nerviosos, temerosos y puede llegar a ser que un tanto inseguros, especialmente cuando nos volvemos conscientes de nuestros competidores.


Si jugáramos un poco a ser como el personaje de “Lie to Me” y nos analizáramos como lo haría el Dr. Lightman, ¿qué gestos o micro gestos de los que utilizamos podríamos evitar hacer para dar una imagen de seguridad y confianza que nos presentara mejor ante nuestros empleadores potenciales?

  1. Algo interesante podría ser hacer un ejercicio de entrevista ensayada con ayuda de algún amigo.
  2. Hacerlo frente al espejo nosotros mismos no tiene demasiada validez, porque no podemos sorprendernos como podría hacerlo otra persona.
  3. Si ponemos  una cámara a grabar, podemos tener una reacción similar a la que tendríamos en una entrevista de trabajo, porque no es inusual que la mera presencia de una cámara nos haga sentir más cohibidos de lo común.
  4. Si nuestro cómplice en la entrevista se dedica a hacer un ejercicio serio y a cuestionarnos sobre nuestros logros o nuestros empleos anteriores, el resultado puede ser sorprendentemente útil, ¿qué hacemos?:
       
    • ¿jugamos con nuestras manos excesivamente?
    • ¿usamos sonrisas falsas en las que no involucramos a nuestros ojos?
    • ¿nos rascamos la cabeza sin saberlo?
    • ¿dirigimos nuestra vista hacia el techo, el piso, la pared, pero no a nuestro interlocutor?
    • ¿tendemos a reírnos nerviosamente?
    • ¿hacemos movimientos bruscos con nuestras manos, como para tratar de enfatizar un punto, pero exagerándolos demasiado?
    • ¿movemos demasiado los pies, como meciéndolos o haciendo que tiemblen o que brinquen nuestras rodillas?
    • ¿cuáles son todas aquellas actitudes que son poco naturales y que hacen que no nos veamos como nosotros mismos, es decir, como somos regularmente?

 

La retroalimentación que nuestro amigo pueda dar también será muy valiosa, siempre y cuando sepamos tomarlo desde el punto de vista objetivo: no hay que tomarnos sus comentarios como ‘críticas’ o comentarios negativos de manera personal, a final de cuentas si nosotros le hemos pedido su ayuda, debemos estar dispuestos a escuchar lo que tenga que decir, si le parece que eso puede ayudarnos a rendir mejor en las entrevistas de trabajo.

Sea como sea, jugar un poco a analizar nuestro lenguaje corporal, como si fuéramos analistas como el Dr. Lightman, puede ayudarnos a ser más conscientes de nuestro lenguaje corporal, para evitar hacer errores inconscientes durante las entrevistas de trabajo… errores que pueden obstaculizar nuestro proceso de búsqueda de empleo.