Tipos de capacitación o cursos para mejorar el salario

Como mujer, ¿qué tipo de capacitación o cursos puede resultar benéfico estudiar para mejorar el salario percibido?

 

La respuesta a la pregunta planteada en el título de este artículo puede resultar engañosa o incluso un tanto inesperada, ya que las mismas opciones lógicas podrían aplicarse por igual a mujeres y a hombres. Permítanme explicarles por qué.

Fui una persona muy afortunada cuando conseguí mi primer empleo, ya que mi jefe siempre supo reconocer a un buen elemento independientemente de si el mismo era hombre o mujer, así que en cuestión de salarios nunca sentimos que hubiera una diferencia considerable debido a nuestro género. Las diferencias radicaban básicamente en nuestra experiencia, nuestra preparación, la capacidad que demostrábamos y la forma en la que resolvíamos las situaciones (en especial las crisis) en el día a día.

Capacitación o cursos para mejorar el salario

Capacitación o cursos para mejorar el salario

Algo en lo que mi jefe me dio muchas facilidades fue al otorgarme una mayor flexibilidad de horarios, lo cual me beneficiaba porque podía llegar un poco más tarde en ocasiones, o salir más temprano en otras, pues me encontraba constantemente tomando cursos de capacitación de diferentes áreas. A él eso le agradaba, pues veía que me interesaba convertirme en un elemento cada vez más valioso, no solo para la empresa sino como profesional, por mí misma.

El problema claro está es que no todas las personas piensan de la misma manera, y aunque él me encomendaba proyectos de mucha importancia porque sabía que podía manejarlos gracias a mi capacidad y experiencia, en ocasiones los clientes o los proveedores no me percibían de la misma manera y eso me llevó a pensar en el hecho de que en ese momento me encontraba en una situación privilegiada, pero probablemente en el futuro podría encontrarme ante un jefe no tan comprensivo o progresista, o bien ante clientes todavía más “conservadores” que no vieran con tan buenos ojos la participación de una mujer en sus negocios. ¿Cómo podía prepararme entonces para tratar con ellos o para tener elementos con los cuáles negociar un mejor salario en el futuro?

Olviden la capacitación o cursos para mejorar idiomas, informática o de especialización en mi carrera… la respuesta para mí fue muy sencilla: psicología empresarial, liderazgo y lenguaje corporal.

Algo que me sirvió sobremanera fue empezar a reconocer las señales que la gente me enviaba sin saberlo, pues su lenguaje corporal decía mucho acerca de su actitud hacia mí y hacia el servicio que le estaba proporcionando. Eso, aunado a los estudios de psicología empresarial, me ayudó a saber reaccionar de manera adecuada ante cierto tipo de situaciones, a entender por qué la gente tenía algunas actitudes y a revertir las percepciones negativas a través de mis palabras y acciones: me llegó a pasar en más de una ocasión que, cuando iba a junta con los clientes, la persona con la que estaba teniendo la reunión prefería dirigir su mirada y su conversación a mi asistente (un chico muy simpático e inteligente) en lugar de dirigirse a mí, y estos cursos me sirvieron para aprender a no tomarme las cosas demasiado a pecho, a entender por qué ciertas personas reaccionan de tal o cual manera y a aprender a comunicarme de una manera distinta para que me tomaran más en cuenta.

Según la carrera de cada una de nosotras dependerán las habilidades que requiramos para tener un desempeño exitoso, pero algo que nunca debemos perder de vista es que para que los demás confíen en nosotras, tenemos que creer en nosotras mismas y en nuestra capacidad.

 

Fotografía por cortesía de khunaspix / freedigitalphotos.net