Qué no te pase: falsas ofertas de empleo

Engaños o falsas ofertas de empleo


Buscar trabajo es una de esas actividades en la vida que todos debemos realizar por lo general como poco una vez en la vida, y en la mayoría de ocasiones varias veces en la vida. La búsqueda de trabajo no es una tarea fácil y encontrar buenas ofertas de empleo no siempre es posible. Ante la necesidad de trabajar y la desesperación que ello puede generar puede darse el caso de que nos encontremos con gente sin escrúpulos que intenta aprovecharse de ello, mucha atención con estas personas y con las actuaciones de estas personas.


La desesperación como caldo de cultivo

Buscar trabajo y no encontrar nada, tener la necesidad imperiosa de trabajar y ver que no nos surge nada, ver que nos quedamos sin recursos económicos y que ninguna de las ofertas de empleo que nos surgen terminan cuajando y que finalmente no nos contratan es el caldo de cultivo perfecto, es la situación ideal para caer en manos desaprensivas que quieran aprovecharse de nuestra situación.

Del mismo modo que en todos los ámbitos de la vida hay gente buena, hay gente mala y gente de todo tipo, en el ámbito laboral tampoco es una excepción y gente de malas intenciones que se quiere aprovechar de gente desesperada que con toda la buena intención del mundo simplemente está buscando trabajo para poder trabajar y alimentar a su familia no es difícil de encontrar.

Por que no me llaman

Por que no me llaman

Formas en las que estas personas sin escrúpulos y de negro corazón quieren aprovecharse de la desesperación ajena las hay y muchas, pero el objetivo es uno y tiene que quedar muy claro: el único fin que persiguen es estafar y engañar a quien por desesperación cree encontrar en esas falsas ofertas de empleo, en esas promesas de un futuro profesional y de unas ganancias espectaculares que le saquen de la difícil situación en la que se encuentra.

La prevención como clave

Difícil parece pensar que en la actualidad en pleno siglo XXI aún sigan existiendo estafas de este tipo y que aún existan personas que se dejan embaucar y caer en las fauces de estas personas de mala calaña que lo único que persiguen es lucrarse de lo ajeno en beneficio propio de forma completamente ilícita, o cuanto mínimo nada ética ni escrupulosa.

Difícil parece que ello sea así, pero no lo es tanto cuando vemos la gran dificultad para trabajar con la que se encuentran muchas personas, dada la dificultad de buscar trabajo bien remunerado, o simplemente remunerado. Dada estas dificultades es humano entender que muchas personas dejen engatusarse intentando creer en la única solución que consideran les puede hacer sobrevivir.



Evidentemente las recomendaciones para no caer en estas redes mafiosas, ser engañados y estafados pasa por tomar medidas preventivas, y sobre todo por usar una y otra vez el sentido común (uso de un solo email para evitar correo no deseado, no creernos todo lo que leemos, etc.) y por tener muy presente que para trabajar no debemos pagar (no hacer pagos por adelantado en ningún concepto, etc.).

Así, por ejemplo, debemos sospechar y mucho de las ofertas de empleo que nos prometan unas condiciones extraordinariamente buenas, debemos sospechar de quien nos haga llamar a teléfonos de pago o enviar mensajes de texto para acceder a las ofertas de trabajo, de quienes nos soliciten el envío de sobres, sellos o cualquier otro elemento. Y, por supuesto, debemos sospechar de quien no desee darnos información previa sobre el puesto de trabajo a una entrevista que debamos acudir, y sospechar también de aquellas ofertas que estén mal escritas o que se encuentren en otros países y que no respondan a ofertas formales de empleo internacional.