No aceptar todas las ofertas de trabajo

Debemos ser selectivos y no aceptar todas las ofertas de trabajo

Recuerda que cada paso que das en la vida, sirve para construir tus cimientos y el futuro. El colegio al cual ingresas, la universidad que escoges el primer empleo, cada oportunidad laboral que aceptas, te delinean tu carrera profesional.


Investigación y búsqueda de competidores y referentes

Investigación y búsqueda de competidores y referentes


En la vida como en el trabajo se abren y se cierran puertas y oportunidades con cada decisión que se toma. Es lo que ocurre cuando aceptas una oferta de trabajo que no te gusta, no te conviene, no se encuentra a tu nivel o profesión, tampoco se ajusta a tus aspiraciones e ideales. Es entendible que en épocas de crisis exista la tendencia a aceptar el trabajo que sea con tal de recibir unos ingresos extras, pero con esa decisión debes ser consciente que estarás marcando tu futuro, para bien o para mal.

Hay que ser selectivo con el trabajo:

  •    Cuando estás iniciando tu experiencia laboral y se trata del primer empleo. Elige bien para ingresar a una empresa que te gusta, se encuentra dentro de tu campo de acción profesional, tiene proyección para que asciendas profesionalmente, es afín a tu cultura y principios.
  •    Cuando la situación financiera de la empresa candidata no es estable y es muy probable que desaparezca en el corto plazo. Es sólo cuestión de tiempo y tu quedarás como uno de los responsables del desastre.
  •    Cuando es una empresa con poco liderazgo e imagen, no tiene ambiciones y sus líderes tampoco aportan mucho para revertir la situación. Terminarás dentro de la mediocridad y visito como un profesional intermedio.
  •    Cuando la empresa se encuentra en un sector que no te gusta mucho o no te encuentras convencido del área de negocio en el cual vas a ingresar. Por ejemplo: eres un administrador y tus posibilidades son amplias en el campo financiero, marketing, tecnología, producción. Debes decidir tu orientación antes de elegir la empresa y el cargo.

Recuerda que cada paso que das en la vida, sirve para construir tus cimientos y el futuro. El colegio al cual ingresas, la universidad que escoges  el primer empleo, cada oportunidad laboral que aceptas, te delinean tu carrera profesional. No tomes decisiones a la ligera y aprende a elegir. No aceptar todas las ofertas de trabajo es también parte de este proceso evolutivo

Aprender a tomar decisiones laborales:

   Debes tener claro tu objetivo y misión en la vida. Cual es tu profesión, que tipo de empresas te gustan, donde te visualizas en el mediano y largo plazo, cual es el tipo de liderazgo con el que esperas ser influenciado, que libertad de acción deseas tener en el empleo, cual es el ambiente laboral en el que te sientes más identificado. Una vez tengas el horizonte, sal a buscar las mejores empresas que se alinean con los objetivos y visiones. No aceptes ni te conformes con menos.

   Hay que saber donde escampar mientras se logra el empleo ideal. Porque lo normal es que se ingresa a un empleo y luego es muy difícil modificar la selección. Porque te rotulan con tu decisión, no tienes tiempo de cambiar de empleo, terminas conformándote con poco. Es mejor esperar un poco y tomar la decisión correcta.

   Existen cinco aspectos claves que debes evaluar a la hora de elegir empleo: el área del negocio, el nivel del cargo o posición, el tamaño de la empresa y su liderazgo, la imagen del negocio y la proyección futura, la identidad de la empresa con tu forma de ser y principios.

   Si ingresas a un colegio mediocre, luego te guiarás a universidad mediocre, que te permitirá alcanzar un primer empleo mediocre, y tu carrera profesional será así de mediocre. Por el contrario elige siempre lo mejor, lo más exigente, lo que ofrece más reto y te brinda más oportunidades e imagen. Debes valorarte y exigirte, para que los demás te den lo que mereces y nunca menos.

En lo posible busca ser selectivo en las ofertas de trabajo, en las oportunidades de empleo, y en la visión de lo que esperas para tu vida profesional. Para ello, debes comenzar por tener claro lo que eres y aspiras  tus aficiones y gustos, tus capacidades y oportunidades de desarrollo, lo que definitivamente no deseas para tu vida. Con estos criterios toma decisiones y elige lo mejor.