Mi Primera Vez fue muy Buena!

Mi Primera Vez fue muy Buena: 100% de efectividad

Las cosas a veces resultan como nosotros deseamos y ciertamente, Mi primera vez fue muy buena, fui a la entrevista laboral y me contrataron! Esta es mi historia.

 


Las cosas no siempre resultan como a nosotros nos gustaría: durante el último  año de su carrera universitaria Miguel escuchó un sinnúmero de historias de terror que le contaban sus amigos acerca de lo difícil que era encontrar empleo y de cómo sentían que perdían el tiempo yendo a entrevistas de trabajo que no los llevaban a ningún sitio.

Mi primera vez fue muy buena

Mi primera vez fue muy buena


Al principio se dejó intimidar por las historias porque a final de cuentas esos eran sus compañeros y todos tenían edades similares y, al menos hasta ese punto, un historial curricular más o menos similar. “Si ellos tienen problemas para conseguir empleo, seguramente yo también los tendré” pensaba.

Afortunadamente no se permitió quedarse con esta impresión y procuró observar el proceso de sus compañeros de una manera más objetiva, para ver de qué manera podía evitar él que su experiencia fuera tan traumática o negativa.

Miguel tuvo que admitir que muchos de sus amigos iban mal preparados a las entrevistas de trabajo. Un error que lamentablemente mucha gente comete es considerar que tener un gran talento para ciertas cosas puede hacer que los entrevistadores de trabajo obvien ciertos aspectos acerca de los candidatos: ser bueno en cierta actividad no implica que uno pueda presentarse desaliñado a una entrevista de trabajo, o que pueda darse aires de diva y llegar tarde pretendiendo que le tienen que esperar, porque de no hacerlo, la empresa estaría perdiendo la oportunidad de su vida al no contratarlos. Así llegó a la conclusión de que mostrar una buena disposición, puntualidad y respeto por el puesto y por la empresa eran clave.

Otra de las cosas que notó, era que muchas personas repartían currículos como si se trataran de volantes publicitarios, sin discernir en qué empresa querían realmente trabajar, solo para ver si alguien, no importaba quién, los contrataba.

Miguel decidió enfocarse en una empresa en la que siempre había soñado trabajar. Esto de entrada ya le daba una ventaja, porque sabía a qué se dedicaba la empresa, pero estaba tan concentrado que sabía que no debía dormirse en sus laureles y estudió a la empresa más a fondo:

  • ¿Quiénes son sus principales clientes?
  • ¿Qué les ofrecía?
  • ¿Cuál es su filosofía, su misión, sus valores?
  • ¿Bajo ese enfoque, qué podía ofrecer Miguel que se apreciara como un valor agregado para la empresa?
  • ¿Poseen negocios en el extranjero?
  • ¿Cuál es su valor de mercado?

Tras tener toda la información que le pareció relevante sobre la empresa, consideró que era igualmente importante ponerse a sí mismo bajo el microscopio:

  • ¿Por qué  quiero trabajar en dicha empresa y no en ninguna otra?
  • ¿Cómo podría mejorarme para poder encajar mejor en el perfil que la empresa podría estar buscando, según lo que pregonaban en su misión y su visión?
  • ¿Hay algo que pueda decirle al entrevistador que lo impresionara acerca de cuánto sé acerca de la empresa y no solamente parecer un fanático desquiciado que había acosado a la compañía recolectando información sin ton ni son?
  • ¿Cómo podré ofrecer respuestas inteligentes?
  • Buscó información acerca de cuáles eran las preguntas que con más frecuencia hacen los entrevistadores y buscó maneras de responderlas sin caer en los clichés de toda la vida…

Miguel realmente se esforzó, y su trabajo rindió frutos. Durante la entrevista dio la impresión de saber qué era lo que estaba haciendo y al entrevistador le hizo mucho sentido, por lo que terminó contratándolo. Miguel evidentemente se sentía en las nubes y pensó: Mi Primera Vez fue muy Buena y consideró dedicarse a ‘entrenar’ a sus mejores amigos para que se tomaran el trabajo de buscar trabajo de manera seria y tener su misma efectividad.

Tú, ¿De qué manera te preparas para tu búsqueda de trabajo?