Emprendimiento: Quiénes son los más arriesgados

¿El emprendedor joven es más arriesgado que el adulto?


Frente a una búsqueda constante del progreso económico individual, el ser humano se ha visto obligado a buscar distintos métodos para lograr encontrar una forma de sustentarse financieramente. Antiguamente, emprender era algo que pocos se atrevían a hacer; hoy en día, esta opción de trabajo se ha convertido en una de las alternativas más llamativas y rentables en el mercado laboral.

Emprendimiento: Quiénes son los más arriesgados los jovenes o los adultos

Adultos y jóvenes, ambos dan el paso de emprender. Sin embargo, la juventud emprendedora es la que hoy está tomando más riesgos. Si lo miramos desde una perspectiva etaria es sencillo comprender el punto de vista del adulto cuando decide no arriesgarse y guiarse por las bases ya consolidadas de su empresa. La pregunta del emprendedor es siempre la misma: “¿Qué puedo perder al arriesgarme?”. Un adulto, cuyas experiencias han sido mayores, tiene más miedo a fracasar, a tener que empezar desde cero, a perderlo todo y volverse a poner de pie frente a un mundo que no se detiene a nada. El joven, por otra  parte, sabe que aunque financieramente quede destruido, por una cuestión de tiempo tendrá nuevas posibilidades para poder volver a comenzar. Además es más optimista al pensar en el riesgo. Cuando se hace el balance, la experiencia y a veces el “realismo” de los adultos, les hace creer que son más las posibilidades de fracasar que de obtener éxito. Un joven, al no haber experimentado con tantos fracasos, tiende a presentar una actitud más positiva frente al futuro.

Seguro conoces a este emprendedor

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Cuando empiezan a pasar los años, la comodidad se apodera de las personas mayores. Es más fácil quedarse con lo que ya tienen a que su situación económica empeore por tomar una decisión equivocada. Correcto o no, es una visión válida y respetable. De cualquier manera, muchos pueden aceptar que necesitamos tomar riesgos para avanzar. El progreso no se genera por la estabilidad, sino que por un movimiento constante de variables.

Existen también agentes culturales que explican el comportamiento de adultos y jóvenes. Hoy en día, existen muchas entidades que ofrecen apoyo y motivación para emprender. Antiguamente, era complejo incluso conseguir ser contratado, la educación en muchos países era escaza, y las aspiraciones mucho menores de lo que son en la actualidad.

3 motivaciones de los jóvenes para ser más arriesgados que los adultos

  1. Ser su propio Jefe: Es el motivo principal de la mayoría para emprender. A gran parte de sociedad le encantaría no tener que recibir órdenes y poder tomar las decisiones dentro de una empresa; y aunque implique mucha responsabilidad, existen múltiples ventajas, como por ejemplo, establecer horarios, determinar procedimientos, y por supuesto, un salario llamativo.
  2. Trabajar en lo que aman: El hecho de recibir una remuneración al hacer algo que les apasione o les guste es algo que realmente motiva. Es potencialmente la transformación de un trabajo en un pasatiempo.
  3. Escoger con quién trabajan: Es una realidad que un ambiente laboral molesto puede generar estrés, presión y mal humor en los trabajadores. Tener la posibilidad de hacer un proceso selectivo personal es una ventaja absoluta a la hora de emprender.

Claramente, la lista puede llegar a ser mucho más amplia y depende bastante de la persona específicamente. Pero, estos son 3 de los mayores motivos por los que los jóvenes están dispuestos a tomar riesgos y optar por distintos caminos que muchas veces resultan ser no convencionales. El optimismo ante la incertidumbre es definitivamente una de las razones poderosas para tomar y saber enfrentar riesgos.