Dinero, Comodidad y Desempleo

Dinero, Comodidad y Desempleo: Cómo pesan al momento de elegir un trabajo

Es fácil dejarse influenciar por factores externos al momento de escoger una opción de empleo. Así que, ¿qué sucede cuando los factores “Dinero”, “Comodidad” y “Desempleo” se inmiscuyen en el proceso de selección de trabajo?



Es fácil dejarse influenciar por factores externos al momento de escoger una opción de empleo. Dichos factores no siempre son tan evidentemente “externos” como creeríamos, sino que en muchas ocasiones parecen ser incluso inherentes a cualquier oferta de trabajo, lo cual los convierte en elementos que requieren un análisis a consciencia desde una distancia prudente: casi como si fuéramos a aconsejar a un amigo sobre ese trabajo en lugar de considerarlo para nosotros mismos.

¿Qué hacer en los momentos de parado o desocupado?

¿Qué hacer en los momentos de paro o desempleo laboral?

Así que, ¿qué sucede cuando los factores “Dinero”, “Comodidad” y “Desempleo” se inmiscuyen en el proceso de selección de trabajo?

Podríamos pensar en ellos como los vértices de un triángulo que no necesariamente es un triángulo equilátero, sino que cada uno de los vértices podría tener un ángulo y un peso diferente, pero lo que es muy cierto es que para tener un trabajo que disfrutemos, haría falta que ninguno de estos factores estuviera en un estado muy precario o nuestra experiencia laboral podría convertirse en algo muy desagradable:

1. Dinero

Claro, todos pensamos en el factor dinero a la hora de aceptar o rechazar un trabajo, pero hay que tomar en cuenta que hay muchos más niveles al concepto de “dinero” más allá del evidente.

No siempre es suficiente saber cuál es el sueldo ofrecido. “En alguna ocasión me ofrecieron un trabajo que de entrada me pareció absurdo porque el dinero era poca cosa en comparación con las responsabilidades que tenía que afrontar en mi puesto” comenta Everardo, un Supervisor en una fábrica de productos electrónicos. “Una vez que analicé los beneficios y las prestaciones que me ofrecían, me di cuenta de que el trabajo era fenomenal: no solo me ofrecían un seguro de gastos médicos mayores a mí y a toda mi familia inmediata, sino que también me otorgaban beneficios de becas y apoyos económicos para mis hijos menores de 16 años; si a eso le sumaba el fondo de ahorros de la empresa y la ayuda en vales de alimento y de combustible, aunque el número en mi cheque era pequeño, la verdad es que me convenía mucho más que haber recibido un sueldo mucho mayor, porque en todos los conceptos en los que me ayudaban me habría gastado una cantidad considerable”.

Algo importante además es analizar si el sueldo nos permitirá ahorrar para los tiempos difíciles, ya que es en este aspecto donde los vértices de “Dinero” y “Desempleo/Seguridad” se encuentran y pueden forzarnos a tomar decisiones apresuradas.

2. Desempleo / Seguridad

Vernos presionados por la falta de empleo (y la falta de ingresos que eso acarrea) puede orillarnos a tomar decisiones apresuradas que pueden resultar poco convenientes.

Pero no solamente la cuestión de los “fondos de reserva” que logramos reunir para los tiempos difíciles entran en juego cuando analizamos el factor “desempleo”. Pasar demasiado tiempo en paro puede resultar negativo tanto para nuestro currículum (porque demostrará un espacio considerable entre un trabajo y otro y eso puede hacer que nuestros futuros empleadores se pregunten por qué tardamos tanto en conseguir un trabajo) como para nuestra autoestima, porque la desesperación que surge del hecho de buscar trabajo sin éxito puede hacer que nos desesperemos rápidamente y que eventualmente terminemos por conformarnos con la primera oferta que nos hagan aunque no nos sintamos satisfecha con ella.

Ese mismo miedo al desempleo puede hacer que nos inclinemos más por procurar encontrar trabajos que ofrezcan contratos indefinidos y dejar pasar oportunidades con contratos por periodos de tiempo definido, y una vez más hay que recordar que todos los elementos deben ser analizados antes de tomar una decisión apresurada.

El temor al desempleo o el deseo por seguridad laboral por lo general se aprecia como algo positivo, pero debe ser considerado con cuidado.

3. Comodidad

Ya sea que el aspecto “Comodidad” esté relacionado con algo tan simple como tener un trabajo cerca de casa al que se pueda llegar caminando cómodamente, o bien que haga referencia al hecho de escoger hacer cosas que se encuentran dentro de nuestra zona de confort, la Comodidad puede llevarnos a tomar decisiones poco convenientes para nuestra carrera si nos dejamos deslumbrar por la conveniencia inmediata.

Nadie dice que encontrar condiciones cómodas esté mal, simplemente que antes de tomar una decisión laboral basándose completamente en argumentos que giran en torno a la Comodidad, hay que analizar todos los demás aspectos de manera objetiva para elegir lo que más nos convenga.