¡Conviértete en el perfil que busca una empresa!

¡Conviértete en el perfil que busca una empresa!
Es posible ser el candidato ideal


 Cuando queremos obtener un trabajo tenemos dos opciones. Una; arriesgarnos con el perfil que ya tenemos, o dos; transformarnos previamente al perfil demandado por la empresa.

 

Si tu opción es la dos, lo primero será la confianza en ti mismo. Debes sentir que puedes transformar tu perfil, y ser el candidato ideal. Si logras concretar este sentimiento en tu interior, ya tienes el 50% de la tarea completada.

 

Lo siguiente será adecuar tus documentos, conocimientos y habilidades en función del empleo que quieras conseguir. En el fondo, será un proceso donde adaptes todo lo que eres como profesional, a lo que busca una empresa. Obviamente siempre dentro de lo que seas capaz de hacer.

 

Si deseas incursionar en un nuevo rubro que aún no conoces completamente entonces puedes seguir estos 3 consejos que te ayudarán a definir tu enfoque y a hacer posteriormente una carta de presentación llamativa:

¡Conviértete en el perfil que busca una empresa!

¡Conviértete en el perfil que busca una empresa!

 

  • Enfócate sólo en el rubro que te interesa: proyéctate en lo que te gustaría hacer y desde ahí intenta descubrir el perfil al que apuntas.
  • Aprende el idioma del rubro: para cada área, existe un vocabulario diferente, un manejo de este es esencial, pues te permitirá desenvolverte de forma fluida en el lugar de trabajo.
  • Busca las características diferenciadoras de tu competencia en el rubro: de esta forma, al postular, ya estarás mostrando más valor.

De tener todo esto claro, la próxima etapa será la modificación personalizada de tus documentos.

  • Investiga las necesidades de la empresa y del cargo al que vas a postular. Lo más importante para ser el candidato perfecto, es saber lo que esperan de ti, y lo que no esperan también, es decir las cosas que tú podrías ofrecer fuera de lo solicitado.

 

  • Progresa por tu cuenta. Intenta siempre descubrir estrategias de planificación, organización, dirección, motivación, etc. No imaginas cuán valiosa estas cualidades son para una empresa. Mientras estés en un empleo (sea cual sea) toma la iniciativa y aplica estas estrategias, así tendrás de que hablar al momento de redactar tus documentos de presentación.

 

  • Arregla tu currículum. Tras conocer la empresa, debes reajustar tu CV en concordancia con ella. Procura completar el documento con palabras claves. Por ejemplo, si estudiaste los posibles problemas que la empresa evidencia, y tú has resuelto temas similares, puedes incluir “soluciones” como palabra clave, y describir lo que hiciste para resolver aquel problema. Si has sido proactivo, menciona las cosas que has hecho, siempre orientado a señalar los avances o mejoras que has alcanzado.

 

  • Agrega una carta de presentación mostrando tu valor agregado. Junto con tu currículum, adjunta la carta de presentación (siempre juntas por lo demás, ya sea un documento impreso o digital). Si ya tienes una carta de presentación y la quieres utilizar, debes modificarla para que sea especialmente dirigida a la empresa.

 

¿Recuerdas lo que hablamos de investigar la competencia? Este es el momento de incluir lo que descubriste. Redacta lo que te hace único y genera en los reclutadores la necesidad de contar contigo como trabajador. Incluye información de la empresa y los datos que hayas encontrado, para personalizar la carta aún más.

  • Sé estratégico cuando envíes tu currículum. Asegúrate de que hagas tu entrega en el momento preciso. De esta forma, estarás evitando que tu CV sea desechado. Si lo envías de forma online conoce los tiempos indicados.

 

Una de las cosas fundamentales, que jamás debes olvidar, es que la redacción debe ser perfecta y atractiva. Es fácil enlistar y mencionar eventos, pero es un poco más complejo ponerle vida a tus palabras, y que estas entreguen un trozo de tu persona. Tus intentos deben ir dirigidos a que los reclutadores te visualicen como parte de la empresa. La mezcla perfecta se encuentra en creer en ti, redactar acorde a las necesidades de la empresa, y finalmente dedicarte a escribir de forma prolija los documentos.

 

Imagen por cortesía de 89studio / freedigitalphotos.net